Romper el bloqueo para seguir fortaleciendo la seguridad ciudadana

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El nuevo Informe sobre Desarrollo Humano 2023/2024 "Saliendo del estancamiento: reimaginando la cooperación en un mundo polarizado", publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), destaca que el mundo alcanzó un nuevo récord en desarrollo humano. Esto debería ser una gran noticia por sí misma; sin embargo, al mirar con mayor atención es posible observar que no todo está yendo bien.

Se prevé que el valor global del Índice de Desarrollo Humano (IDH) logre máximos históricos en 2023 a pesar de las caídas registradas en 2020 y 2021. Este avance es profundamente dispar. Los países ricos viven niveles récord de desarrollo humano, en cambio, la mitad de los países menos adelantados experimentan niveles de progreso previos a la crisis de covid-19. Este escenario ha potenciado la desigualdad y avivado la polarización política.
 

íIndice de Desarrollo Humano 2023

Valor del Índice de Desarrollo Humano. Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en datos de Barro and Lee (2018), FMI (2023), UNDESA (2022, 2023), Instituto de Estadística de la UNESCO (2023), División de Estadística de las Naciones Unidas (2023) y Banco Mundial (2023).
 

¿La democracia en riesgo?

El IDH nos ofrece una perspectiva general del desarrollo global. 9 de cada 10 personas a nivel mundial apoyan el ideal de democracia; de igual forma, más de la mitad de la población mundial apoyar a líderes que la socavan. En Latinoamérica se observa esta tendencia divergente. De acuerdo con Latinobarometro 2023, solo el 48% de las personas apoya la democracia en la región y al 54% de las personas no le importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas. 

La sensación entre gran parte de la población de la región sobre el quebranto de sus expectativas ha tenido consecuencias fundamentales para la convivencia democrática, profundizando el deterioro del proceso democrático. 

Estamos frente a una intersección. La polarización y la desconfianza en las instituciones son un cóctel sumamente explosivo en tiempos de incertidumbre. En América Latina solo el 52% de las personas confían en la policía. La inseguridad, la desigualdad y los conflictos bélicos tienen mucho que ver con este bajo nivel de confianza. 

Según datos Infosegura, durante los últimos 10 años, en Centroamérica y República Dominicana la tasa de homicidios ha disminuido significativamente, pasando de 37.3 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2014 a 17.3 por cada 100 mil habitantes en 2023. Esto es un gran avance. No obstante, hay mucho que hacer.
 

Homicidios por 100 mil habitantes en centroamérica y América Latina.

Tasa de homicidios deCentroamérica y República Dominicana y Latinoamérica y el Caribel (2010-2023) - 100 mil habitantes. Fuente: Infosegura, elaborado a partir de datos de los países. 


Enfrentar la violencia e inseguridad sin duda es una tarea compleja. Los problemas de criminalidad en América Latina no solo son nacionales, también tienen un carácter transnacional y tienen impacto en la democracia. La seguridad ciudadana puede fortalecerla o debilitarla, vinculada a los riesgos que afectan de manera directa a las personas, demandando enfoques y soluciones integrales para no dejar a nadie atrás.
 

“Al adoptar una agenda impulsada por oportunidades que enfatice los beneficios de la transición energética y de la inteligencia artificial para el desarrollo humano, tenemos la oportunidad de romper el bloqueo actual y reavivar el compromiso por un futuro compartido."

Achim Steiner, Administrador del PNUD.

 

En una región más polarizada, necesitamos romper el bloqueo
La percepción de inseguridad incentiva la polarización, poniendo un bloqueo que nos impide actuar juntos frente a los desafíos democráticos y de gobernabilidad a los que nos enfrentamos en la región. ¡Necesitamos romper el bloqueo! A través de: 

  • Pasar de contar a entender. Comprender para actuar y transformar. La seguridad ciudadana es una condición necesaria para el desarrollo humano. Sin seguridad ciudadana las personas no pueden desarrollar plenamente sus capacidades. 
  • Impulsar soluciones integrales, con enfoque de género y derechos humanos que velen siempre por el sostenimiento de la institucionalidad, la calidad democrática, las libertades y el desarrollo humano.
  • Superar la polarización y el ruido que incentiva la desconfianza en las instituciones y los actores políticos, impidiendo el desarrollo humano.
  • Implementar políticas públicas centradas en las personas con foco en la prevención y la inversión social. El desarrollo es una carretera de tres carriles – productividad, inclusión y resiliencia – con gobernabilidad efectiva como el pavimento.